Tecnoestrés: Cómo Manejarlo en la Era del Teletrabajo

Tecnoestrés: Cómo Manejarlo en la Era del Teletrabajo

De un momento a otro, la tecnología -que venía instalándose poco a poco en las empresas- se convirtió en un punto crítico. Para el mundo de la informática, el cambio no fue tran grande, pero para otras industrias la aceleración tecnológica impulsada por las restricciones sanitarias debido a la pandemia fue un cambio del cielo a la tierra.

Muchos webinars, reuniones virtuales y nuevas formas de organizar el trabajo comenzaron a ejercer una presión nunca antes vista en muchas personas, especialmente, en aquellas que no estaban familiarizadas con la tecnología. Pero, ella no puede ser nuestra enemiga ni debemos temerle. Si la gestionamos adecuadamente, podemos guardar el equilibrio entre la vida personal y laboral y adaptarnos a las actualizaciones constantes de software y hardware de nuestros dispositivos.

No podemos permitir que el miedo a lo desconocido nos paralice, más bien tenemos que alinearnos con el aprendizaje continuo para enfrentar cada nuevo desafío. Hoy, el trabajo remoto es la tónica y la tecnología lo ha hecho posible. Pero ella está presente prácticamente en cada cosa que hacemos, convive con nosotros a diario aunque sea una pantalla la que la hace más evidente.

Usamos tecnología al encender la lavadora, al guardar nuestros alimentos en el refrigerador, al encender el televisor. ¿Entonces? ¿Por qué temerle cuando la utilizamos en el computador? Usemos la tecnología para nuestro provecho, apoyémonos en ella para ser más eficientes, mejorar nuestra productividad y generar nuevos proyectos.

Acorde a resultados del estudio sobre Tecnoestrés 2020* del Observatorio de Prevención de Riesgos Laborales, del Instituto de Seguridad, Salud y Bienestar Laboral (ISBL), realizado en países de habla hispana, el 42% de trabajadores considera que la tecnología le genera consecuencias negativas y el 20% dice sentirse agotado siempre o con frecuencia después de hacer uso de las tecnologías, y que el empleo de las TIC conduce a trabajar con plazos muy ajustados siempre y a contrarreloj algunas veces.

Según el Instituto de Seguridad Laboral de Chile**, algunas sugerencias para disminuir el impacto del estrés originado por el teletrabajo van desde tener el computador en una habitación diferente al dormitorio, hasta mantener la rutina como si se estuviera en la oficina y realizar una pausa en la mañana, una en la tarde y mantener el horario de almuerzo.

Otro punto importante es desconectarse de los dispositivos electrónicos y, por ende del correo electrónico cuando se termine la jornada, como una forma de separar el espacio laboral del personal; así como realizar actividades de ocio que no se relacionen con la tecnología como leer o hacer deporte en casa.

Disfrutemos del tiempo que ganamos gracias a la virtualidad, que nos permite ir al médico sin tener que trasladarnos o asistir a reuniones desde la comodidad de casa si estamos trabajando en modalidad remota. Pero también regalémonos un tiempo de desconexión, porque para ser productivos en el trabajo y estar bien para nuestras familias, dormir bien y hacer pequeñas pausas en medio de la jornada laboral, es tan importante como aprender a usar las nuevas tecnologías a nuestro favor.

*http://www.rrhhdigital.com/secciones/salud-y-empresa/142077/El-auge-del-teletrabajo-potencia-el-tecnoestres-el-42-de-trabajadores-considera-que-la-tecnologia-le-genera-consecuencias-negativas?target=_self
**https://www.isl.gob.cl/wp-content/uploads/Teletrabajo-Recomendaciones-Autocuidado.pdf

Autor:
Marcelo Melamed
Recursos Humanos
Lumen, LATAM

El sueño de la TI comoditizada

El sueño de la TI comoditizada

Siento un especial interés por la fotografía, una atracción que comenzó en los viejos tiempos de las máquinas analógicas. A finales de los 90, y esto no es tanto tiempo, se evaluaba cuidadosamente cada toma de la máquina, y cada imagen se registraba con suma atención. Eso era así porque cualquier error era imperdonable y resultaba realmente muy complicado recuperar una imagen mal expuesta.

Hoy tengo en mis manos, en mi celular, además de una cámara fotográfica, acceso “gratuito” a decenas o cientos de aplicaciones que te permiten editar, ajustar, manipular, fusionar imágenes, incluir textos y muchas otras funcionalidades, además de canales para publicar, compartir, realizar y recibir comentarios sobre las fotos en las redes sociales.

Como usuario, no necesito tener ni la menor idea de cuán complejos son estos procesos. Dónde y cómo se desarrollaron estas aplicaciones, qué potencia computacional se necesita para realizar estas actividades, dónde se almacenan las imágenes, cómo y por dónde se transportan hasta llegar a los amigos y seguidores. Todo esto que da soporte a la adquisición, transporte, manipulación y seguridad de los datos es la parte que me parece de menor complejidad en todo el proceso, aunque esa no sea del todo la realidad.

Ya a finales de los ‘90, mientras registraba mis fotos, un tipo llamado Nicholas Carr iba madurando la idea que luego materializó en un artículo publicado en 2003, donde vaticinaba que la TI se convertiría en un commodity y que sus gestores no harían más que controlar la cuentas de consumo. Tal vez usted, que está leyendo este texto haya participado en aquella época, de los acalorados debates que causó dicho artículo. Incluso para quienes no pasaron por dicha experiencia, creo que será fácil imaginarse el impacto. En ese momento, la TI era un universo en construcción con un futuro prometedor, y pasar de líder estratégico a gerente de commodities no estaba en los planes de los profesionales del área.

El tiempo demostró que Nicholas Carr tenía algo de razón. TI, como infraestructura, debería tornarse transparente. Sería tan necesaria como la energía, y de la misma manera, su uso debería ser tan simple como enchufar un dispositivo a un tomacorriente. Pero esta era una lectura parcial del mensaje del artículo. Por otra parte, TI como aplicación e inteligencia sería el diferencial. La mayor prueba de eso está dada por el smartphone en nuestras manos.

Por compleja que sea la ingeniería necesaria para construir y conectar un smartphone, su valor para el usuario no radica allí. Si la batería de su dispositivo se agotara y le pidiera prestado a un amigo otro dispositivo del mismo modelo se encontraría con un dispositivo totalmente diferente. Cada persona descarga en su dispositivo las aplicaciones que satisfacen sus intereses personales. Probablemente una decena de estas aplicaciones sea común para la mayoría de las personas, pero los músicos tendrán aplicaciones de música, los fotógrafos de fotografía, los gourmets de cocina, y así sucesivamente. Las aplicaciones elegidas en cada dispositivo por sus usuarios definen cómo esa combinación de componentes tendrá su significado práctico.

Con la popularización de los modelos en nube esta misma experiencia de usuario final fue puesta a disposición también para los equipos de TI de empresas de todos los tamaños. Con la misma facilidad que encuentro aplicaciones, pagas o no, para editar mis fotos, una empresa también encuentra opciones de suscripción a CRM, ERP, nóminas, sistemas de comunicaciones unificadas. Incluso los antiguos paquetes de oficina con hojas de cálculo, editores de texto y presentaciones ahora están disponibles en entornos de nube, por suscripción, incluyendo el soporte de seguridad y el espacio de almacenamiento.

Este modelo de arquitectura en la nube que tornó la infraestructura aparentemente tan simple, en verdad no redujo su complejidad. Al contrario, las opciones tecnológicas ofrecidas son mucho más grandes. Hoy es muy fácil perderse entre diferentes proveedores, procesos, tecnologías y todo lo necesario para garantizar la continuidad de un negocio ante un incidente de infraestructura. Pero de la misma manera que lo que sucede con el smartphone, lo que realmente genera valor para las empresas son las aplicaciones de negocios; y es en ese aspecto en el que deberían concentrar su TI. Son estas aplicaciones las que determinan cómo se adquieren, interpretan y presentan las informaciones cruciales de la operación en formatos que permitan una valoración rápida y segura para la toma de decisiones asertiva y en el momento oportuno.

El modelo de Plataforma de Infraestructura de Lumen existe justamente para entregar este soporte a las aplicaciones corporativas, y ofrecerles a los equipos de gestión de TI comodidad y seguridad en la construcción de la base de sustentación de sus modelos de negocios digitales.

A través de la Plataforma Lumen los equipos de TI de las medianas y grandes empresas pueden consumir la infraestructura necesaria a sus proyectos como servicio, eligiendo proveedores, tecnologías e implementaciones más adecuadas para sus negocios y, sobre esta capa, conectarse a las aplicaciones de negocios que les permitirán adquirir y procesar los datos de forma para efectivamente generar valor a los clientes, colaboradores y accionistas de sus empresas.

Cuestiones complejas como la orquestación de ambientes multinube, la gestión de los costos en moneda extranjera, la construcción de sistemas de seguridad, les son facilitadas al gestor de ambiente corporativo.

Para alcanzar sus objetivos, la Plataforma Lumen fue construida sobre una extensa red mundial de fibras ópticas, con más de 720 mil km de extensión conectando diferentes países en todo el mundo a través de tecnologías como Waves, IP, SD-WAN, CDN. Esta red se conecta a más de 2200 data centers, propios y de terceros, donde muchos de los proveedores de software corporativos operan estructuras de Edge Computing y Nubes Privadas e Híbridas.

Los datos que circulan por estas rutas son monitoreados y protegidos por un complejo sistema de seguridad cibernética, capaz de detectar y mitigar ataques de DDoS, malwares, botnets y tantos otros modelos de ataque. Para que todo funcione de manera coordinada y eficiente, el ambiente se complementa mediante soluciones de colaboración. En todo el mundo, aproximadamente 40 mil profesionales experimentados y certificados garantizan la operación continua de todos los procesos necesarios para que esta promesa sea una realidad.

En un momento en el que los datos representan el valor real de los negocios, aprovechar los beneficios de una plataforma como esta, haciendo de puente entre la infraestructura y las aplicaciones específicas de negocio, pueden hacer que las previsiones de Nicholas Carr, que un día sonaran como una amenaza al sector, se transformen en el sueño de consumo de CFOs y CIOs.

Yuri Menck

Autor:
Yuri Menck
Marketing Manager
Lumen Brasil

Yuri Menck se graduó en Ingeniería Industrial Eléctrica, y siempre se desempeñó en el mercado de tecnología de la información y de las telecomunicaciones. En Lumen desde 2000, ocupó cargos en áreas técnicas y de productos. Desde 2008, lidera el equipo de Marketing Estratégico y Comunicaciones en Brasil.

Nuestra Nueva Marca Lumen y la Plataforma de la 4ª Revolución Industrial

Nuestra Nueva Marca Lumen y la Plataforma de la 4ª Revolución Industrial

Con nuestra nueva marca Lumen y nuestra Plataforma para Cosas Increíbles, lo estamos llevando al próximo nivel. Además de eso, se trata de cómo los clientes crean un valor de negocio único en nuestra plataforma más rápida y segura para aplicaciones y datos.

Lumen es nuestra promesa de entregar la mejor experiencia de cliente del mundo.
Lumen puede hacerlo. Podemos ayudar a nuestros clientes a hacer cosas increíbles.

Juntos haremos cosas increíbles.
Bienvenidos a Lumen.

La red de fibra de Lumen es más que solo mover datos. Es una súper autopista diseñada para ayudar a impulsar resultados increíbles para las empresas y gobiernos. Promoviendo el progreso humano a través de la tecnología.

La Plataforma para Cosas Increíbles.

Su Máquina del tiempo a la 4ª Revolución Industrial: la Bienvenida al Futuro Basado en Datos

Su Máquina del tiempo a la 4ª Revolución Industrial: la Bienvenida al Futuro Basado en Datos

La 4ª Revolución Industrial (4RI) está por llegar. Como las tres anteriores, promete remodelar todo negocio e industria, al menos los que estén preparados para ella.

Estar preparado significa ponerse al corriente con tecnologías como análisis de datos, inteligencia artificial (IA), la Internet de las Cosas (en inglés IoT), realidad aumentada y realidad virtual (RA/RV) y computación de borde, entre otras. Además significa construir la infraestructura para manejar la montaña de datos que generan las aplicaciones de la 4RI, lo que incluye redes sólidas para llevar rápidamente los datos a donde deban dirigirse.

En esta serie de entradas de blog queremos iniciar un viaje que muestre tanto la realidad de la 4RI actual como su promesa para el mañana. Podrá ver posibilidades que correspondían a la ciencia ficción y ahora están a la vuelta de la esquina.

Uno, dos, tres, cuatro

Primero expliquemos qué es la 4RI exactamente y cómo hemos llegado hasta aquí.

Ya hemos atravesado tres revoluciones industriales marcadas por la máquina de vapor, el acceso fácil a la electricidad y los chips de silicio que llevaron las computadoras a todos los escritorios (y más tarde a los bolsillos).

Esta cuarta revolución se basa en las funciones combinadas de tecnologías como IA, IoT, RA/RV, impresión en 3D, robots y otras. También incluye datos (muchos datos) y enormes capacidades de cómputo y de almacenamiento. Además, para maximizar el rendimiento de estas tecnologías, esa capacidad de cómputo se encuentra cada vez menos en un data center centralizado y cada vez más en el borde de la red, quizá en una fábrica o al aire libre integrada a un semáforo.

Según Dave Shacochis, vicepresidente de Tecnología empresarial y CTO de campo de Lumen Technologies: “Muchas empresas siguen avanzando hacia la madurez digital”. “Dicho esto, ya están emocionadas por lo que significa la 4ª Revolución Industrial para las innovaciones basadas en datos que mejoran las vidas de sus clientes finales”.

La conectividad es otra característica de la 4RI. Por ejemplo, para que funcione la IoT, necesitamos redes rápidas que puedan transportar datos creados por sensores y otros dispositivos hasta centros donde los datos se puedan analizar para darles buen uso. En la práctica, a menudo se trata de una serie de data centers, como nubes de borde, privadas y públicas.

Beneficios revolucionarios

La promesa de la 4RI es que estas tecnologías y esta infraestructura ofrecerán beneficios incalculables.

“En el futuro la innovación tecnológica también conducirá a un milagro del lado de la oferta, con mejoras duraderas en eficiencia y productividad”, escribió Klaus Schwab, fundador y presidente ejecutivo del Foro Económico Mundial, reconocido por haber acuñado el término “4RI”. “Los costos de transporte y comunicación disminuirán, la logística y las cadenas de suministro mundiales se harán más eficaces, y el costo del comercio se reducirá. Todo esto abrirá nuevos mercados e impulsará el crecimiento económico”.

Klaus escribió esas palabras en 2016 y ya está claro que sus predicciones se están haciendo realidad.

Las cadenas de suministro están instrumentadas con sensores IoT e integradas de extremo a extremo, por lo que un supermercado puede determinar no solo la fuente de los productos, comprobando su autenticidad y ayudando con las retiradas, sino también sus condiciones de transporte.

Los análisis predictivos, impulsados por la IA, hacen que el mantenimiento programado sea cosa del pasado. Al instrumentar todo, desde las máquinas de las fábricas hasta los bastidores de los data centers, podemos saber cuándo no está funcionando bien un dispositivo y necesita reparación. Ya no hay que realizar mantenimiento solo porque lo diga el calendario.

La IA también les permite a los trabajadores digitales, o robots de software, realizar las tareas repetitivas y rutinarias de los seres humanos a mucha mayor velocidad y con mucha mayor precisión. IDC aseguró en octubre de 2019 que el 31 % de las actividades relacionadas con la evaluación de información eran realizadas por tecnología inteligente y predijo que el porcentaje sería de 88 % en 2021.

Suba a la máquina del tiempo

Y esto es solo el comienzo. En próximas entregas analizaremos qué podemos esperar de la 4RI en 2025 y en 2030. Según explica PWC, podemos pensar en “gemelos digitales”, es decir, en representaciones digitales de productos, procesos, edificaciones y otros, “que se pueden ver o incluso experimentar en simulaciones para comprender mejor su entorno y su ciclo de vida”.

Además, la COVID-19 sigue acelerando la adopción de muchas tecnologías críticas, como la telemedicina. Y esto es bueno. Aún así, queda mucho más por venir, incluso “aplicaciones de atención médica personalizada [que] generan, adquieren y analizan datos médicos para la detección temprana,  una mejor planificación y curas más rápidas”, según explica el Lumen Global Trend Report, un documento técnico basado en una encuesta destinada a deducir cómo responden a la 4ª Revolución Industrial 1200 líderes de TI de diez países.

Lumen se encuentra en el centro de la 4RI porque ofrece muchas de las tecnologías fundacionales que hacen que todo funcione, como una plataforma flexible que vincula redes, data centers, nubes y computación de borde con servicios gerenciados, incluida la seguridad. Para más información, visite www.URLTK.com y prepárese para lanzarse al 2025 en la segunda parte de nuestra serie de la máquina del tiempo.

Un Año Inédito con Resultados Excepcionales

Un Año Inédito con Resultados Excepcionales

Bajo un contexto complejo y atípico, en Lumen LATAM cerramos un año inolvidable donde agradecemos el esfuerzo de nuestros colaboradores y el reconocimiento de nuestros clientes en toda la región.

Llegó diciembre y como es costumbre, nos toca mirar hacia atrás y reflexionar sobre el año transcurrido. Está claro que no fue un año más en nuestras vidas. Ha sido un año histórico, donde la pandemia interrumpió abruptamente nuestros planes y calendarios, e impuso en tiempo real desafíos sin precedentes.

Pandemias hubo muchas en la historia, pero nunca hubo registro de cuarentenas y aislamiento social en escenarios globalizados. Sorpresivamente, nos vimos obligados a adaptarnos para sobrevivir en medio de esta gran incertidumbre e inestabilidad. Cambiamos costumbres y comportamientos; modificamos nuestras formas de sociabilizar, producir, educar, consumir y trabajar. Vivenciamos la fragilidad de nuestra salud y el medio ambiente; la inestabilidad de nuestras economías y la importancia del liderazgo y la política. Hemos resignificado nuestras libertades y acciones solidarias y, en poco tiempo, entendimos el rol indispensable que cumple la información, la comunicación y la tecnología en nuestras vidas.

Pensando en las empresas, nada revela más su carácter como una crisis de semejante envergadura. Las crisis generan procesos de transformación que pueden derivar en verdaderas oportunidades. Surge la oportunidad para cuestionar viejos paradigmas, de incentivar la innovación y la creatividad. Sin duda, la capacidad de gestión de esta crisis definirá la supervivencia de los negocios.

En Lumen, desde el inicio de la Pandemia, nuestro abordaje ha buscado balancear la salud y seguridad de nuestros colaboradores, con la necesidad de continuar ofreciendo la mejor experiencia a nuestros clientes.

Conscientes de la criticidad del servicio que prestamos para nuestros clientes, procuramos reaccionar rápido. Nos aseguramos de que nuestros colaboradores pudieran trabajar de forma remota sin inconvenientes y que, al mismo tiempo, todos recibieran acompañamiento personal y profesional. A su vez, desarrollamos e implementamos nuevas soluciones para atender las demandas emergentes durante la Pandemia y la necesidad de migrar rápidamente la fuerza de trabajo de nuestros clientes a la modalidad de teletrabajo. Conscientes además del servicio esencial que ofrecemos en nuestras comunidades, y en especial al sector de la salud, llevamos a cabo en tiempo récord la instalación de internet de alta capacidad en varios hospitales de la región durante el pico de la crisis.

Mientras pasaban los meses en Pandemia, la revolución digital se aceleró significativamente y nuestra Red soportó sin inconvenientes la sobrecarga de tráfico durante este período. Nuestra gente realizó esfuerzos magníficos para estar preparados ante la situación e incluso, a pesar de las restricciones de movilidad, fueron una pieza clave para continuar con las Expansiones de nuestra Red y nuestros Data Centers en varios países de la región como Chile, Ecuador, México, Argentina  Colombia y Brasil.

Además de todo esto, entendimos rápidamente que la necesidad de transformación iba a marcar la diferencia. Por eso lanzamos Lumen y abrazamos nuestro futuro como empresa tecnológica sobre un propósito completamente nuevo: promover el progreso humano a través de la tecnología.

En Lumen tenemos mucho para agradecer. Pero por sobre todas las cosas, el esfuerzo, la empatía y el optimismo de toda nuestra gente. Sin ellos nada hubiese sido posible. Y como no mencionar las distinciones de analistas del mercado como Frost&Sullivan, con reconocimientos a nuestras Soluciones Innovadoras de UC&C en LATAM o el premio a Compañía del Año por nuestros Servicios Corporativos en LATAM. Incluso el reciente premio de Collab a la Performace Estratégica de la Región, por nuestras soluciones de Cloud Contact Center.

Como compañía, hemos pasado una dura prueba y hemos demostrado capacidad, velocidad y comprensión en medio de la incertidumbre de la pandemia. Aún no sabemos si esta nueva normalidad será un simple paréntesis en nuestras vidas o si estos cambios llegaron para quedarse. Capaz resulte difícil de aquí en más pensar en el mundo antes de este enemigo invisible y, tal vez, esta incertidumbre sea una constante en un mundo que se mueve al ritmo de la 4ta Revolución Industrial.

Definitivamente algo que estaba dormido en nosotros se activó, y probablemente hoy no logremos entender ni dimensionar su magnitud. No solo pienso en el reflotado instinto de supervivencia sino, a su vez, en la necesidad de repensar históricos dilemas sociales, políticos, ecológicos y económicos. El análisis crítico de esta incómoda experiencia será trascendental para definir nuestro futuro como humanidad. Tal vez nos abra una nueva puerta para un pensamiento más integral y transformador, si ese es el camino que efectivamente queremos tomar.

El futuro sigue siendo una conjetura, pero no tengo dudas de que aprenderemos y saldremos fortalecidos. Por favor cuídense y felices fiestas.

En Lumen LATAM #WeDoAmazing

Jon Paul "JP" McLeary

Autor:
Hector Alonso
Presidente Regional
Lumen América Latina

Los Límites de la Tecnología

Los Límites de la Tecnología

En una reciente conferencia que brindé para estudiantes universitarios acerca del uso de la tecnología durante el período de aislamiento social, me formularon una pregunta inquietante, que genera una reflexión importante: ¿Cuáles son los límites de la tecnología?

Inmediatamente les respondí que, si bien la tecnología seguirá evolucionando siempre, su límite es la ética, que define la aceptación de las personas y de la sociedad en la utilización de los avances tecnológicos ofrecidos.

La ética es un concepto abstracto que consolida un conjunto de conductas y valores morales intrínsecos a los seres humanos, con quienes convivimos en nuestra vida personal, en la sociedad y en las organizaciones. Considerando que la ciencia y la tecnología no emiten juicios morales, es el ser humano y la sociedad en la que viven, quienes deben juzgar y poner los límites.

Un buen ejemplo de este debate es la experiencia de la clonación humana.  La tecnología actual ya está preparada, con embriones listos para su desarrollo, pero debido a los riesgos y cuestiones legales y morales, no puede avanzar, a tal punto que en 2005, la Asamblea General de las Naciones Unidas adoptó una “Declaración sobre la Clonación Humana”, prohibiendo todas las formas de clonación de seres humanos”.

En el mundo de la tecnología digital, tenemos diversas experiencias exitosas para el lanzamiento de vehículos autónomos, que pueden traer muchos beneficios, como mayor disciplina y seguridad en el tránsito, optimización del tiempo de los conductores y de sus desplazamientos, reducción de congestionamientos y ahorro de combustible. Sin embargo, el dilema ético que se plantea es quién asumirá la responsabilidad de los accidentes que puedan ocurrir al utilizar estos vehículos. Ciertamente esta tecnología se seguirá utilizando en el futuro, basándose en más investigaciones sobre la eficiencia de los sistemas autónomos, de la universalización de la tecnología celular 5G y con la reglamentación legal sobre las responsabilidades de las partes interesadas.

Desde la primera revolución industrial, que se inició en Inglaterra en la segunda mitad del siglo XVIII con la máquina a vapor, el desarrollo tecnológico ha estado motivado por varios factores, como la necesidad de aliviar la carga de trabajo de humanos y animales (dejando la mecanización en el campo y en la industria), la lucha de poder entre naciones (por la dominación geopolítica y económica) y la escasez de recursos para alimentación, combustibles y producción industrial.

En todas las etapas de este desarrollo hubo discusiones sobre los impactos de la tecnología, incertidumbre sobre el futuro y críticas sobre sus aplicaciones, principalmente cuando los nuevos sistemas y artefactos creados fueron utilizados con fines poco éticos, como armas de guerra, espionaje, invasión de la privacidad, propagación de virus, ataques cibernéticos, como así también los impactos ambientales y sociales que pueden ser ocasionados por el uso de algunas tecnologías.

En una perspectiva histórica, el balance de la tecnología puede considerarse positivo para la humanidad, si analizamos la calidad de vida que ofrecen los recursos tecnológicos disponibles hoy en día, en comparación con los recursos que contaban nuestros antepasados hace 150 años. Los beneficios tecnológicos logrados con el aumento de la productividad en la industria y en la agricultura, la medicina (que duplicó la esperanza de vida de las personas), las condiciones laborales, la seguridad en general y el acceso a la información son indiscutibles.

Uno de los avances tecnológicos más destacados tuvo lugar en la relación entre las personas, gracias al aporte del procesamiento digital y de las telecomunicaciones, que nos legaron el mundo electrónico, internet, las redes sociales y toda la automatización que usamos hoy en día.

Sin embargo, para que la tecnología siga generando el progreso y el bienestar social esperado, es necesario educar a toda la sociedad en el uso correcto y adecuado del legado tecnológico, así como ampliar la cultura de responsabilidad de las empresas sobre los impactos y consecuencias del desarrollo de sus productos y procesos productivos, que deben estar enfocados en la sustentabilidad y dentro de estándares éticos.

En el mundo de las organizaciones, gobiernos e incluso en el mercado financiero, esta discusión se ha vuelto global y converge con los conceptos de ESG, sigla en inglés para Environmental, Social and Governance (Ambiental, Social y Gobernanza), que orienta la conducta de cualquier organización en base a tres pilares: responsabilidad ambiental, social y de gobierno corporativo. La adhesión a las prácticas ESG ofrece oportunidades para que las empresas enfrenten problemas socioambientales, abre espacio a la innovación tecnológica e introducción de nuevos procesos de producción, fomenta la economía circular, el intercambio de recursos y conduce a un mejor gerenciamiento de los riesgos, que pueden resultar en la generación de valor a largo plazo a todos.

Lumen es una empresa que tiene la tecnología en su ADN, ofreciendo una amplia plataforma de servicios corporativos, que les permite a las empresas trabajar de manera más eficiente en la 4a Revolución Industrial. Nuestro compromiso ESG está publicado en https://www.lumen.com/pt-br/about/corporate-responsibility/social-responsibility.html

También ofrecemos servicios para combatir el uso indebido y delictivo de la tecnología, concentrados en la plataforma de Seguridad Gerenciada, que incorpora detección automática e inteligente de amenazas y respuesta proactiva, para que podamos identificar y mitigar los ciberataques, antes de que ocasionen daño a nuestros clientes.

En Lumen estamos comprometidos con el crecimiento sostenible y socialmente responsable y somos plenamente conscientes del uso de la tecnología y los valores éticos esenciales. Entre los principios fundamentales de nuestra conducta está el concepto de: “Hacer lo correcto”.

Jon Paul "JP" McLeary

Autor:
Durval Carvalho Avila Jacintho

VP Customer Tech Operations, Lumen, LATAM

Durval Jacintho, MSc., PMP, CCI, trabaja hace 35 años en el mercado de las telecomunicaciones, donde ocupó cargos gerenciales en empresas como Impsat, AT&T Tridom, Comsat, Villares e Icatel. En Lumen desde 1997, es actualmente Vicepresidente de Customer Operations en América Latina y Director Ejecutivo de la empresa en Brasil

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