Despejando la incógnita: la mejor solución para la ecuación “nube híbrida”

Despejando la incógnita: la mejor solución para la ecuación “nube híbrida”

La nube híbrida continúa imponiéndose en el mercado: la consultora IDC predice que, para fines de este año, estará presente en al menos el 90% de las organizaciones de todo el mundo. Una tendencia que se explica por la centralidad que el cloud tiene en las estrategias de transformación digital y por los niveles de fluidez y flexibilidad que propone este modelo.

Llamamos “nube híbrida” a un panorama tecnológico que incluye cierta presencia local o infraestructura propia (nube privada) y un conjunto de aplicaciones, datos y procesos migrados a una nube pública. Entre sus características, destaca el hecho de que las cargas de trabajo se mueven de manera fluida, transparente y automatizada entre los diferentes entornos de acuerdo a las necesidades. 

No se trata de una solución llave en mano que puede replicarse en todas las empresas para obtener el mismo resultado, sino de una verdadera ecuación que plantea nuevas incógnitas en cada caso en particular. Despejarlas es la clave para alcanzar todos los beneficios que potencialmente brindan este tipo de arquitecturas. 

Entre las variables que entran en juego destacan la velocidad de la red, la capacidad de procesamiento, la optimización de la arquitectura, la latencia que se logra, el control de los costos y el governance del conjunto.

Experiencia del usuario

Para encontrar el camino, el foco debe estar puesto en la experiencia del usuario. Debe ser la que satisfaga la expectativa del usuario sin que importe si está comprando un producto online, generando una transacción financiera, completando el trabajo de la oficina, estudiando o incluso jugando o comunicándose con amigos, en cualquiera de los casos. Tampoco es relevante su ubicación geográfica ni el dispositivo del que accede: la experiencia debe ser homogénea independientemente de esos factores.

Por eso, es necesario analizar dónde se procesa la información y con qué inmediatez se requiere la respuesta. Cuando se trata de cargas de trabajo que exigen una devolución inmediata, entonces resulta clave reducir el tiempo de transporte de los datos hacia el punto de procesamiento. Por otro lado, hay cargas de trabajo que por su dinámica o funcionalidad resulta más adecuado ubicarlas en algún data center central. El armado de la arquitectura y la decisión de dónde se procesa cada carga, por lo tanto, resulta fundamental para alcanzar una mayor performance.

La conectividad entre esos puntos resulta igual de clave. En un juego de equilibrios habrá que explorar la multiplicidad de alternativas para identificar los proveedores de internet que ofrezcan buena interconexión con sus pares -para garantizar el correcto desempeño de la arquitectura de punta a punta, concatenando de manera óptima todos los eslabones que conforman la nube híbrida- y, al mismo tiempo, que habiliten eficiencia en costos.

Con la mira en la latencia

En todo este camino, el ojo estará puesto en la latencia: los retardos en la transferencia de datos deben ser mínimos y el desempeño, alcanzar el máximo de su potencial, aun cuando se trate de aplicaciones exigentes como video, realidad virtual o juegos.

El governance, por su parte, es lo que permite dar al proyecto una dirección estratégica alineada con el propósito del negocio, garantizar el cumplimiento de los marcos normativos y de las políticas organizacionales, analizar y monitorear el rendimiento, asignar los recursos de manera adecuada y establecer criterios de mejora continua, no solo desde la tecnología, sino también desde otras dos perspectivas, las personas y los procesos. 

En el largo plazo, la nube híbrida es la que permite el mejor aprovechamiento de los servicios y el mayor ahorro de costos. Pero no son beneficios mágicos: es fundamental para desentrañar esa ecuación haber entendido bien el modelo, haber implementado correctamente el governance y, por supuesto, haber sido muy riguroso a la hora de hacer las cuentas.

Jon Paul "JP" McLeary

Autor:
Gabriel del Campo
Vicepresidente de Data Center, Cloud y Seguridad
Cirion Technologies

Edge Computing: Construyendo redes más rápidas e inteligentes

Edge Computing: Construyendo redes más rápidas e inteligentes

El Impacto del Edge Computing en la Conectividad y la Toma de Decisiones

Es fundamental para las compañías de cualquier industria que la computación sea lo más distribuida posible, esto es, que se puedan procesar los datos lo más cerca de los puntos donde son adquiridos, para así poder tomar las decisiones más rápidas e inteligentes sobre los mismos.

Un análisis realizado por la consultora Grand View Research estima que el mercado global del edge computing alcanzará los US$ 43.400 millones en 2027[1]. Junto con ello, las proyecciones de Gartner indican que para el año 2025, el 75% de los datos empresariales se procesarán fuera de los data centers convencionales o de la nube[2].

Ambas cifras reafirman una tendencia clara, la consolidación de las soluciones y plataformas basadas en edge.

Hace años que estamos observando una mayor inversión en conectividad en Latinoamérica, pero lo importante no es sólo llegar a los principales centros, sino hacer que toda esa infraestructura que se esté desarrollando sea lo más ubicua posible, para así llegar hasta los últimos rincones donde las empresas y las personas necesitan esa conectividad.

Por lo tanto, además de mejorar la conectividad, es fundamental que la computación sea lo más distribuida posible, esto es, que las empresas puedan procesar los datos lo más cerca de los puntos donde se captan, para así poder actuar rápidamente sobre los mismos. Esto implica construir redes más inteligentes, con capacidad de procesamiento y, desde la perspectiva de los clientes, la posibilidad de que puedan, no solamente conectarse de diferentes maneras a esos centros, sino también tener la capacidad de correr las aplicaciones en la plataforma más adecuada (servidores físicos, máquinas virtuales, contenedores)

De esta manera, para cualquier aplicación, sea de negocios, entretenimiento, o personal, la latencia pasa a ser un elemento crítico en la definición del tiempo de respuesta, ya que, cuanto menor sea, se incrementa la capacidad de ofrecer mejores servicios y una mejor experiencia de usuario.

Ahora bien, el diseño de dichas aplicaciones que se desplegarán en soluciones edge es clave, ya que debe considerar desde su génesis el punto donde vamos a buscar los datos, hasta donde se procesan. Esto va más allá de la tecnología básica de hardware, ya que implica una integración sinérgica de las arquitecturas implicadas. Junto con ello, no debemos olvidar que estos conjuntos de sistemas requieren de recursos humanos muy capacitados, entonces es crítico contar con el capital humano preparado y que cuente con la habilidades requeridas en este tipo de industria.

Por último, es fundamental tener todos los procesos internos necesarios para asegurar la mayor disponibilidad posible. La alta disponibilidad es un elemento crítico cuando pensamos en este tipo de experiencias de usuario. Se debe contar con los sistemas necesarios como para que nada impacte el servicio hacia el cliente final.

Considerando lo anterior, una solución basada en Edge debe garantizar que cualquier aplicación y transacción se desarrolle en óptimas condiciones, especialmente porque están los datos que son críticos para nuestros clientes y para las personas, así que desde el punto de vista del operador, la implementación de esta tecnología debe realizarse bajo la premisa de “cada vez más cerca, cada vez más rápido, y también cada vez más seguro”.

Como actores de esta industria, estamos viendo una fuerte y rápida adopción de soluciones basadas en edge, tanto porque la oferta es cada vez mayor y los proveedores están impulsando fuertemente el desarrollo, mientras que la demanda de los clientes también se está incrementando.

De esta manera, se configura una combinación perfecta donde observamos cada vez más adopción y casos concretos que ayudarán a transformar en una realidad soluciones que quizás hoy ni siquiera estamos imaginando, y que en definitiva, cambiarán la forma en que vamos a vivir y trabajar en el futuro.

[1] https://www.grandviewresearch.com/industry-analysis/edge-computing-market

[2] https://www.gartner.com/en/research/methodologies/magic-quadrants-research

Jon Paul "JP" McLeary

Autor:
Gabriel del Campo
Vicepresidente Regional de servicios de Data Center, Cloud & Seguridad
Lumen, LATAM

Qué es el modelo cloud-smart y qué deben hacer las empresas para alcanzarlo

Qué es el modelo cloud-smart y qué deben hacer las empresas para alcanzarlo

Luego de un año en el que la adopción de la nube alcanzó incrementos exponenciales, las empresas que quieran seguir aprovechando esta tecnología para sostener un diferencial competitivo deben ampliar la mirada y volcarse hacia un modelo cloud-smart: un corolario natural y necesario al proceso de migración masiva hacia la nube acelerado por la pandemia. 

En efecto, el COVID-19 permitió a muchas empresas corroborar los beneficios que la nube llevaba prometiendo desde hacía años: control de costos, escalabilidad y flexibilidad sin límites, la posibilidad de acceder a los datos y las aplicaciones en cualquier momento, desde cualquier lugar y con cualquier dispositivo, una latencia cada vez más baja gracias a la evolución de las tecnologías de conectividad y a un despliegue cada vez mayor y, lo fundamental, la agilidad clave para garantizar la continuidad del negocio bajo cualquier circunstancia (incluso, como quedó a la vista, las más complejas). 

Si bien muchas empresas debieron apelar a la nube por necesidad o por obligación, la persistencia de los buenos resultados fue clave para que se decidieran a desarrollar una visión estratégica: por eso no llama la atención que la consultora de mercado IDC haya detectado que en el mundo pospandemia el 90% de las organizaciones funcionará bajo un esquema cloud-first. Esto significa que ya no se evalúa qué se sube y qué no a la nube, sino que el negocio mismo se fundamenta sobre esta tecnología. La misma consultora determinó que solo en Latinoamérica el crecimiento de la infraestructura en la nube se verá en todos los segmentos para este año: 29,4% en infraestructura como servicio, 36,9% en plataforma como servicio y 19.9% en software como servicio. 

En este incremento de madurez, la idea de multicloud gana cada vez más fuerza: ¿Por qué limitarse a tener todo en una única nube privada o contratar una nube pública si es posible seleccionar múltiples nubes, cada una de acuerdo a su área de mayor experiencia o de mejor desempeño? Así, si un proveedor de nube está especializado en almacenamiento y otro en la performance de las aplicaciones, se puede obtener lo mejor de cada uno. Una estrategia multicloud aporta numerosos beneficios: desde una flexibilidad absoluta hasta una optimización total de las cargas de trabajo, pasando por la optimización de la ecuación costo-beneficio. 

Una consideración aplicable a cualquier migración de datos a la nube es asegurarse de que se consideren las necesidades del negocio a largo plazo. No tiene sentido limitar el crecimiento por estancamiento debido a una mala elección de proveedor cloud. Las organizaciones pueden llevar cargas de trabajo específicas a una plataforma o moverlas a donde puedan aprovechar los mejores precios y términos negociados para los requisitos dados. Además, un enfoque que permite el acceso simultáneo a otras nubes también facilita una transferencia sencilla y un cambio casi instantáneo entre clouds en caso de que sea necesario, por la razón que fuera, cambiar de proveedor. 

Las empresas se encuentran ahora ante esta posibilidad de escalar hacia un nuevo nivel y aprovechar la nube para diferenciarse en el mercado. En ese camino, es fundamental contar con un acompañamiento especializado que sepa analizar las oportunidades, dividir las necesidades, evaluar el retorno de la inversión (ROI) y elegir las mejores formas de implementación para garantizar que los servicios se ejecutarán de forma óptima, sin gastos ni contrataciones innecesarias. Así, se habrá subido un nuevo peldaño: el de ser una empresa cloud-smart.

 

Jon Paul "JP" McLeary

Autor:
Marcela Cueli
Directora de Producto
Lumen LATAM

La nube: pilar en la transformación del negocio de los centros de contacto

La nube: pilar en la transformación del negocio de los centros de contacto

La pandemia obligó a una migración a la nube masiva y repentina para garantizar la continuidad del negocio y facilitar las estrategias de teletrabajo. Las empresas que ya trabajaban en el universo cloud sufrieron un impacto menor que aquellas que debieron sumarse de la noche a la mañana. Esta aceleración, en realidad, interrumpió un proceso natural de migración paulatina, con un fuerte componente híbrido, y acomodada a las velocidades y las necesidades de cada negocio. Hubo mucho desorden, elementos no planificados y pérdidas en el control de los costos. No había tiempo para pensar mucho las decisiones, sino una urgencia para apuntalar el negocio. 

Puntualmente, el segmento de contact centers y BPO (business process outsourcing) sufrió además un fuerte impacto: desde los negocios de sus carteras de clientes que se desaceleraron como consecuencia de las restricciones a la movilidad hasta las normas de distanciamiento social que impidieron el trabajo en los espacios físicos de estas empresas. El 0-800 de una aerolínea incrementó su tráfico de manera exponencial, pero en realidad las comunicaciones estaban relacionadas con la disminución de sus ingresos (cancelaciones de vuelos). Al mismo tiempo, un retailer que comenzó sus operaciones en línea tuvo la misma explosión de demanda, totalmente positiva, pero no en todos los casos estuvo preparado para atenderla. 

La hora de la optimización

Pasado el shock, llegó la hora de afinar los proyectos: optimizar las actividades para obtener el máximo beneficio en el nuevo escenario, delinear las estrategias para competir de cara al futuro, capitalizar las inversiones ya realizadas en la nube (incluso las forzosas) y generar a partir de las nuevas tecnologías productos y servicios de mayor valor agregado al cliente. 

Aquellos que pasaron sin escalas hacia un esquema de nube pública, por ejemplo, pueden iniciar una reversión hacia el esquema híbrido para aprovechar los beneficios de la computación de borde (edge) y lograr una alta disponibilidad para integrar las soluciones de centros de contacto, telefonía pública, líneas gratuitas o soluciones de llamados salientes para alcanzar niveles de calidad de servicio de excelencia y generar una propuesta de máximo valor y mejorar la experiencia del usuario, tanto del cliente final como del agente de atención. 

Sobre este último punto, un fenómeno que se vivió en empresas de todas las industrias fue la de la fragmentación: un mismo empleado utiliza una herramienta de videollamada para atender a los clientes (o varias, si opta por emplear la que cada cliente tiene como predominante), otra para comunicarse con su equipo de trabajo y una tercera para sus asuntos personales. Imaginemos esta misma situación en un colaborador de un contact center: claramente, se traducirá en pérdida de efectividad y productividad para el agente y en mayores costos para la empresa, que de repente vio incrementados sus gastos en telefonía móvil o en la adopción de varias herramientas en lugar de haber unificado en una sola, con un menor TCO. 

Más productividad, menos costos

¿Cuáles son los pasos correctos pensando en el futuro? Uno, es fundamental entender que el cliente y el empleado son dos caras de la misma moneda y que ambos deben quedar en el centro del debate. La estrategia omnicanal debe ser consistente con la experiencia del usuario: una herramienta unificada, con un flujo adecuado de cada comunicación, independientemente de que se inicie por teléfono, por videollamada, a través de un bot o por medio de las redes sociales. Una experiencia fragmentada, incómoda y poco intuitiva genera insatisfacción en el cliente y estrés en el colaborador. Por el contrario, una coherente y consistente disminuye costos, incrementa la productividad y lleva hasta las nubes los niveles de engagement, tanto del consumidor como del responsable de atención. 

Otro punto es volver a abrazar modelos como el de insourcing, que fue en definitiva el que dio origen al negocio de los BPO: infraestructuras compartidas apoyadas en servicios gestionados capaces de aprovechar cualquier esquema -multinube, nubes públicas, edge-, de forma que cada empresa pueda dedicarse a su core business y deje en manos de los especialistas todos los hilos detrás de los centros de contacto. En los últimos años, la baja en los precios de las tecnologías de comunicaciones llevó a abandonar este modelo que hoy, en el nuevo escenario en que nos movemos, reaparece con grandes bríos. Los beneficios son los mismos que propone cualquier estructura apoyada en el esquema “as a service”: pago por uso, escalabilidad absoluta, flexibilidad para acompañar al negocio y, por supuesto, la mano experta detrás que garantiza la seguridad de las comunicaciones y los datos y que siempre se estén usando las últimas tecnologías disponibles en el mercado. 

La transformación digital llegó para quedarse: es momento de poner manos a la obra y optimizar todas esas inversiones que se hicieron en los últimos meses y que, de no haber existido la pandemia, hubieran tomado hasta una década. El futuro llegó más rápido. Los centros de contacto no pueden seguir atendiendo llamados del pasado. 

Jon Paul "JP" McLeary

Autor:
Guillermo Mármora,
Director de Soluciones de Voz y UC&C
Lumen, LATAM

El poder del procesamiento descentralizado

El poder del procesamiento descentralizado

En una era donde la vida pasa por el streaming, las empresas necesitan soluciones dinámicas y moldeadas para la toma de decisiones en tiempo real, y el procesamiento descentralizado para la infraestructura de TI se ha tornado esencial para alcanzar dicho objetivo.

Para entender este tema, primero hace falta definir qué es una red descentralizada. Esta red se implementa cuando no hay necesidad de contar con servidores instalados en la empresa. Los servidores están localizados en la famosa nube.

La nube está integrada por varios proveedores de servicios que cuidan del mantenimiento y de la integridad de los datos de la empresa contratante. Además, no se trata de un paquete cerrado de una única solución para ser utilizado de determinada manera.

Es posible utilizar un sistema multinube para moldear las cargas de trabajo y componer módulos con todas las soluciones disponibles. Por ejemplo, puede contratar diferentes servidores en la nube y componer las soluciones que se adapten a sus necesidades.

Así, un sistema de redes descentralizadas -que forma la multinube- es muy eficiente para optimizar procesos, economizando tiempo, dinero y generando una dinámica más ágil para las soluciones específicas que cada empresa necesita.

Pero hay un punto al que debemos estar atentos: para gerenciar sistemas de múltiples nubes, hace falta pensar en el todo, crear una estrategia para distribuir las cargas de trabajo y también usar las tecnologías adecuadas. Y es en este punto donde entra en juego la gestión de nubes múltiples.

Gestión multinube y computación de borde

Hoy existe una capacidad inmensa de soluciones de tecnología. Y con múltiples nubes en uso, es necesario dimensionar los parámetros correctos para cada cliente.

En el caso de Lumen, una de las soluciones es su producto Cloud Application Manager. Con esta aplicación, realizamos el gerenciamiento multinube. Conectamos todas las nubes y los servicios de los clientes, no solo en los proveedores de nube pública, sino también en los servidores de nube privada.

Eso implica una actuación en edge computing, o computación de borde, donde los datos son procesados en la nube antes de ser enviados. Son servidores que están situados en el borde de la nube, cerca del cliente.

Con esta tecnología, no es necesario que los datos fluyan a un servidor y luego se entreguen al cliente. Por lo tanto, la computación de borde es esencial para disminuir la latencia del tráfico y así permitir que el cliente tome decisiones casi en tiempo real.

Más eficiencia e inteligencia para los sistemas

Podemos citar el caso de una empresa que exhibe medios (publicidad). Para exhibir los anuncios, es necesario que comprenda el perfil de su audiencia. Si el panel de medios está en un ascensor, por ejemplo, el sistema detecta si se trata de niños, adultos, mujeres u hombres. Por lo tanto, debe tomar esa decisión en cuestión de segundos para entregar los medios correctos y llegar al público cuya presencia es mayoritaria en el ascensor.

En este ejemplo, es necesaria la computación de borde para que el sistema tome la decisión sobre qué publicidad mostrar en el menor tiempo posible. Si tarda demasiado, se pierde la audiencia objetivo y el sistema no cumple su propósito.

Cloud Application Manager garantiza que la workload (carga de trabajo) que toma la decisión de exhibir la publicidad correcta esté donde tiene que estar y no en otro lugar de la red, en cuestión de segundos.

Otro ejemplo de computación de borde está dado por los dispositivos vestibles, tales como un reloj de monitoreo de salud. El dispositivo envía los datos críticos directamente al centro médico, sin necesidad de utilizar la nube y pasar antes por un servidor. Esto puede salvar vidas.

Con estos casos, podemos sintetizar algunas de las ventajas del procesamiento descentralizado:

  • Mayor confiabilidad: con más proveedores en la nube, la posibilidad de que la empresa registre inactividad en el sistema es casi nula, porque en la multinube, el sistema continúa funcionando incluso si falla un servidor;
  • Reducción de costos: equilibrio entre costos operativos y de capital. Como resultado, las empresas pueden innovar más rápidamente, entregando valor diferenciado a sus clientes y en sus productos;
  • Mayor capacidad para escoger servicios: la mayoría de los proveedores de servicios en la nube cuenta con herramientas de gerenciamiento que ayudan a monitorear, optimizar y automatizar sus workloads;
  • Para los equipos de TI: pueden ejecutar workloads individuales en el servicio en la nube. Esto aumenta la eficiencia de las aplicaciones y reduce los costos del área de TI.

Consideraciones a futuro

La tecnología de infraestructura será cada vez más distribuida: una parte en la nube, una parte local (también llamada on premise), una parte en el borde, pero principalmente orquestada.

Hoy en día, donde la toma de decisiones debe ser cada vez más rápida, no es posible depender de que varias personas operen manualmente esta infraestructura. Aquí es donde Lumen encaja muy bien: conectando la infraestructura de la nube, edge, on premise con las plataformas del cliente para que TI no sea el cuello de botella. Después de todo, TI no debería ser un obstáculo, todo lo contrario: debe ser el facilitador de la actividad principal de nuestros clientes.

Jon Paul "JP" McLeary

Autor:
Fernando Zangrande
Sr. Manager, Edge Data Center, Cloud & Security
Lumen, Latin America 

Licenciado en Tecnologías de la Información, con especialización y MBA en Gestión de Productos Tecnológicos. Lleva 20 años operando en el mercado tecnológico, trabajando para algunos de los principales proveedores de Data Center, Cloud Computing y Outsourcing de TI en América Latina. Actualmente en Lumen, es responsable de las estrategias de Cloud Computing y Edge Computing para América Latina, trabajando en productos y soluciones multinube con los principales socios de la región y a nivel mundial.

Nubes híbridas: ¿Qué son y Por Qué las usan las empresas?

Nubes híbridas: ¿Qué son y Por Qué las usan las empresas?

Nubes híbridas: ¿Qué son y por qué las usan las empresas?

El concepto de nube híbrida gana popularidad entre las empresas de todos los tamaños y todas las industrias. ¿Qué la hace tan popular? La respuesta está en la combinación de nubes públicas y privadas y su coordinación a través de una capa de orquestación que permite mover fácilmente datos y aplicaciones a la plataforma que más convenga para el negocio en cada momento, de manera sencilla y dinámica.

Así, ofrece el ahorro de costos y las capacidades de escalabilidad bajo demanda sin límites de múltiples nubes públicas con las habilidades de recuperación ante desastres, la redundancia total y el compliance de las nubes privadas. Una característica esencial de las nubes privadas es el de la menor latencia: al alojar aplicaciones en un centro de datos o en nodos de borde (edge), se obtiene un mejor tiempo de respuesta, se consume menos ancho de banda -tanto nacional como internacional- y se alcanza una mejor soberanía de los datos.

La capacidad de mover cargas de trabajo entre nubes públicas y privadas a medida que cambian los requisitos es esencial en un contexto tan vertiginoso como el que vivimos en la actualidad.

Pero, además, este modelo aporta numerosos beneficios adicionales. Por ejemplo, permite minimizar los gastos de capital, algo no menor en una época en que muchas empresas enfrentan presupuestos de IT cada vez más ajustados en combinación con un incremento en la demanda de servicios digitales. La nube híbrida permite incorporar capacidad de computación, procesamiento y almacenamiento para dar soporte a estos nuevos servicios sin invertir en un costoso equipamiento para el centro de datos interno.

Esto elimina también la necesidad de ampliar la infraestructura en momentos de actividad estacional excesiva, como pueden ser las ventas navideñas o un Hot Sale de comercio electrónico: simplemente se contrata capacidad para esas fechas y se vuelve al estado original al final del periodo.

Por otra parte, permite mantener el control de las cargas de trabajo sensibles, como los registros de clientes que contienen tarjetas de crédito o la información financiera, alojándola en su nube privada local, mientras se utiliza un proveedor de nube pública para recursos menos críticos.

Otra ventaja clave es que acelera el despliegue de nuevos productos y servicios. Esta velocidad de entrega es fundamental para ganar velocidad en términos de time-to-market.

En tiempos en que los datos son centrales para la operación del negocio, la nube híbrida garantiza que la empresa esté protegida contra una falla en un sitio físico (ya sea propio o de un proveedor cloud): las múltiples copias de seguridad en diferentes locaciones protegen la información incluso contra ataques masivos, errores humanos o desastres naturales.

Desde el punto de vista de la experiencia del usuario, todo resulta transparente: no importa en qué nube esté alojada cada aplicación ni el dispositivo que utilice para accederla, en todo caso contará con el ancho de banda adecuado para completar su tarea con el máximo desempeño.

En conclusión, la nube híbrida combina lo mejor de dos mundos para ayudar a las empresas a prepararse para un futuro que está llegando de manera acelerada. 

 

Jon Paul "JP" McLeary

Autor:
Gabriel del Campo
VP Data Center, Cloud & Security
Cirion Technologies